Asesoramos la planificación de cultivos, el manejo del suelo y el diseño de sistemas de riego por goteo automatizados. Optimizamos la productividad de tu chacra o viñedo con criterios técnicos y sostenibles.
Solicitar asesoríaAtención personalizada para campos de labranza, chacras y viñedos familiares en toda la región.
Opiniones de agricultores, viticultores y técnicos que ya trabajan con nosotros.
“El análisis de porosidad que hicieron en mi parcela de olivos reveló una compactación que llevaba años limitando la cosecha. Con las enmiendas que recomendaron, el drenaje mejoró y este año la producción subió un 20%.”
Ramiro Fuentes
Olivicultor, Tlatlaya
“Diseñaron un sistema de riego por goteo automatizado para mi viñedo de 3 hectáreas. El ahorro de agua fue inmediato y la programación según la evapotranspiración me quitó un peso de encima. Muy profesionales.”
Laura Espinoza
Viticultora, Valle de Guadalupe
“La rotación estacional que planificaron para mi chacra mejoró la estructura del suelo y redujo las plagas de forma natural. Llevamos tres ciclos y los resultados son consistentes. Muy recomendables.”
Héctor Morales
Agricultor familiar, Estado de México
Empresas y fincas que confían en nosotros
El estudio mide el pH actual, la densidad aparente, la porosidad total y la capacidad de aireación del suelo. Con estos datos determinamos si es necesario aplicar enmiendas calcáreas o incorporar materia orgánica para corregir la compactación. El informe incluye recomendaciones específicas para tu tipo de cultivo y las condiciones climáticas de la parcela.
Diseñamos un calendario de rotación que alterna cultivos de raíces profundas con especies de cobertura, leguminosas y cereales. El objetivo es mantener la fertilidad del suelo, reducir la presión de plagas y evitar el agotamiento de nutrientes. Ajustamos la secuencia según el historial de la parcela, el clima local y las necesidades comerciales de la explotación.
El riego automatizado por goteo permite aplicar agua directamente en la zona radicular con una frecuencia y caudal controlados. Reduce el consumo de agua entre un 30 % y un 50 %, evita el encharcamiento y la lixiviación de nutrientes, y puede integrarse con sensores de humedad para ajustar el riego en tiempo real. Es especialmente útil en parcelas con pendiente o suelos arenosos.
Un peritaje estándar incluye visita a campo, muestreo de suelo y agua, análisis de laboratorio, revisión de antecedentes y emisión del dictamen técnico. El proceso completo suele durar entre dos y cuatro semanas, dependiendo de la extensión de la finca y la cantidad de muestras. Entregamos un informe detallado con conclusiones y un plan de acción priorizado.
Sí, trabajamos con chacras y viñedos de cualquier tamaño. Adaptamos el plan de manejo a los recursos disponibles y a los objetivos del productor. Desde la selección de portainjertos hasta el diseño de la poda y el control de enfermedades, el acompañamiento es práctico y se ajusta a la escala de la explotación.
Un diagnóstico físico de tu parcela es el primer paso para corregir acidez, mejorar la porosidad y diseñar un riego eficiente.
Solicitar visita técnicaNo ofrecemos recetas genéricas. Cada diagnóstico, cada diseño de riego y cada plan de rotación nace de las condiciones reales de tu parcela, con métricas físicas y un seguimiento estacional.
La mayoría de los análisis se quedan en lo químico. Nosotros evaluamos la estructura del sustrato: compactación, drenaje y aireación. Sin esos datos, cualquier enmienda es un tiro al aire.
No instalamos sistemas estándar. Calculamos la evapotranspiración real del cultivo, seleccionamos emisores según la topografía y programamos controladores con sensores de humedad. El mantenimiento se planifica desde el día uno.
No se trata de alternar especies al azar. Definimos secuencias que fijan nitrógeno, rompen ciclos de plagas y protegen el suelo en invierno. En viñedos familiares hemos incrementado la materia orgánica un 15 % en tres años.
Trabajamos con parcelas de 1 a 50 hectáreas en la región centro y sur del país. Cada proyecto incluye un informe de línea base, un cronograma de intervenciones y una revisión a los seis meses. Sin contratos anuales obligatorios.